Estas trágicas historias comparten algo en común: inseguridad, corrupción y muerte
en el año 1985, quedó grabada en la historia como el día que la tragedia tocó al futbol mexicano. El sobrecupo que hubo en el estadio debido a la gran expectativa que generó la final, fue mortal para 11 personas y casi lo fue para 59 aficionados que resultaron heridos en el túnel 29 delEl inmueble está diseñado para tener un aforo de 68 mil asistentes, pero ese día llegó a tener en sus gradas a más de 90 mil aficionados.
Todo se salió de control cuando cerca de 30 mil personas sin boleto dieron un portazo para poder colarse al inmueble. Los aficionados comenzaron a ingresar y colmaron pasillos y túneles. Las autoridades no estaban preparadas y el estadio no tenía rejas ni cerca para controlar el acceso hacia algunos túneles.
La multitud empezó a perder el control y provocó una embestida, por lo que la falta de oxígeno y empujones dentro del túnel 29, terminó con la vida de once personas, entre ellos tres menores de edad. Aquella final de vuelta terminó con un empate sin goles, y se tuvo que jugar un tercer partido de desempate para definir quién sería el campeón, dicho encuentro se llevó a cabo en el